Guía sobre la Valoración rápida del cuerpo completo (REBA)

Guía sobre la Valoración rápida del cuerpo completo (REBA)

Los trastornos musculoesqueléticos (TME) abarcan una amplia gama de lesiones y dolores que afectan al sistema de movimiento del cuerpo: huesos, músculos, articulaciones, ligamentos y tendones. Cualquier persona puede sufrir TME, desde los oficinistas hasta los deportistas, y a menudo tienen su origen en factores de nuestro trabajo y nuestra vida cotidiana. En el Reino Unido, en 2022/23, 1,8 millones de trabajadores sufrieron enfermedades nuevas o de larga duración relacionadas con el trabajo, de las cuales el 27% fueron TME. Los TME pueden parecer molestias menores al principio pero, si no se controlan, pueden provocar dolor crónico, disminución de la movilidad e incluso pérdida de tiempo en el trabajo. En 2022/23 se perdieron 6,6 millones de jornadas laborales por este trastorno en el Reino Unido. Del mismo modo, en 2021/22, hubo 976,090 casos de TME que resultaron en que los empleados tuvieran días de baja laboral, restricciones de trabajo o transferencias de trabajo, con otros 502,380 casos en los que tomaron días fuera del trabajo como resultado. Está claro que los TME pueden tener efectos adversos para las empresas y los empleados, tanto física como económicamente; sin embargo, conocer los riesgos de los TME es el primer paso hacia la prevención. Aquí es donde entra en juego la Valoración Rápida del Cuerpo Completo (REBA). La siguiente guía es una herramienta para ayudar a las empresas a comprender en detalle el método REBA y cómo puede utilizarse para fomentar entornos de trabajo más sanos y seguros en todo el mundo.

¿Qué es la valoración rápida del cuerpo completo (REBA)?

Desarrollado por Hignett y McAtamney, el método REBA se convirtió en un medio de evaluar la postura corporal completa para detectar el riesgo de trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo. El método REBA se desarrolló para cubrir una necesidad percibida de una herramienta de campo para el profesional, diseñada específicamente para ser sensible al tipo de posturas de trabajo impredecibles que se encuentran en la sanidad y otras industrias de servicios. En la actualidad, constituye una herramienta inestimable en el ámbito de la ergonomía, ya que ofrece una valoración rápida y exhaustiva de la tensión física que pueden sufrir los trabajadores al realizar determinadas tareas en una amplia gama de sectores. El método REBA aplica un enfoque sistemático para analizar las posturas y los movimientos corporales asociados a riesgos biomecánicos y musculoesqueléticos. Mediante un sencillo sistema de puntuación, los profesionales pueden identificar rápidamente cualquier riesgo ergonómico potencial y aplicar las intervenciones oportunas. Al combinar los datos de observación con un algoritmo estandarizado, el método REBA facilita un examen holístico de todo el cuerpo de un individuo, garantizando una comprensión matizada de la biomecánica ocupacional. Al tratarse de un protocolo eficaz y fácil de utilizar, el método REBA constituye un recurso vital para las empresas comprometidas con la optimización de las condiciones ergonómicas y la priorización del bienestar de sus trabajadores.

¿Cómo mantiene el método REBA la salud y el bienestar general?

Aunque el método REBA se centra principalmente en la prevención de los TME relacionados con el trabajo, su impacto va más allá de la salud física y contribuye al bienestar general. Al minimizar la incomodidad y el dolor en el trabajo, el método REBA fomenta un entorno laboral más positivo y productivo, reduciendo el estrés y promoviendo una mayor satisfacción en el trabajo.

El énfasis del método REBA en la postura correcta y la ergonomía puede traducirse en mejores hábitos posturales y de movimiento en la vida diaria. Esto puede aumentar los niveles de energía, mejorar la calidad del sueño y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas a largo plazo. La aplicación del método REBA previene los TME y desempeña un papel crucial en el apoyo y la mejora de la salud y el bienestar generales de las personas y contribuye a una mano de obra más sana y resistente. La metodología proactiva se ajusta a los principios de la atención sanitaria preventiva, promoviendo un equilibrio óptimo entre las exigencias laborales y la preservación de la salud general.

¿Cuáles son las ventajas de la valoración rápida del cuerpo completo?

Al ofrecer un enfoque polifacético de la evaluación ergonómica, el método REBA aporta una amplia gama de beneficios tanto a las personas como a las empresas.

Evaluación exhaustiva de riesgos: La sensibilidad del método REBA a las diversas posturas y el análisis segmentado garantizan una valoración exhaustiva de los posibles riesgos ergonómicos en diversas tareas e industrias.

Intervenciones específicas: Al señalar áreas específicas de preocupación mediante la puntuación de la actividad muscular y considerar el acoplamiento durante la manipulación de cargas, el método REBA permite a los profesionales aplicar intervenciones específicas, maximizando su eficacia.

Información práctica: El claro sistema de puntuación y la indicación de urgencia del nivel de riesgo del método REBA permiten tomar medidas rápidas y adecuadas, lo que permite realizar ajustes oportunos en las prácticas y entornos de trabajo para minimizar el riesgo.

Mejora de la salud y la seguridad: Al prevenir los TME relacionados con el trabajo, el método REBA contribuye indirectamente a mejorar el bienestar de los empleados. La reducción de las molestias y el dolor en el trabajo puede dar lugar a un entorno más positivo y productivo, con beneficios como la disminución de los niveles de estrés y el aumento de la satisfacción laboral.

Rentabilidad: El diseño sencillo del método REBA, que requiere un mínimo de tiempo, esfuerzo y equipamiento, se traduce en rentabilidad para las empresas. La identificación y mitigación anticipadas de los riesgos ergonómicos pueden evitar costosas interrupciones del trabajo y lesiones, creando una plantilla más sana y resistente.

Aunque el método REBA ofrece importantes ventajas, es esencial reconocer sus limitaciones para garantizar su aplicación eficaz y responsable.

Centrarse en la postura estática: El método REBA se centra principalmente en el análisis de una sola postura a la vez, descuidando factores como la duración de la tarea, el tiempo de recuperación y los movimientos repetitivos. Esto hace necesario el uso de posturas representativas para captar el perfil de riesgo global de una tarea.

Valoración limitada de las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo: El método REBA no evalúa directamente los riesgos de vibración mano-brazo, que también pueden contribuir a los TME. Pueden ser necesarias evaluaciones adicionales para tareas que impliquen el uso prolongado de herramientas o equipos que vibren.

Evaluación de los lados individuales: El método REBA requiere evaluaciones separadas para los lados derecho e izquierdo del cuerpo, aunque el nivel de riesgo para ambos lados suele ser similar. Esto puede aumentar ligeramente el tiempo de evaluación, pero permite identificar cualquier desequilibrio potencial específico de un lado.

Al comprender estas limitaciones, los profesionales pueden utilizar eficazmente el método REBA junto con otras evaluaciones pertinentes cuando sea necesario para obtener una imagen completa de los factores de riesgo ergonómico en el lugar de trabajo. Este enfoque integrador garantiza la evaluación de riesgos más precisa y la aplicación de las medidas preventivas adecuadas.

Cómo prepararse para una valoración rápida del cuerpo completo

Es evidente que la aplicación del método REBA mejorará las prácticas de salud y seguridad dentro de la empresa; sin embargo, es importante que tanto los empleados como las empresas estén preparados. Siguiendo estos sencillos pasos, todo el equipo puede colaborar para preparar eficazmente la evaluación. Esto puede mejorar la eficacia y la eficiencia de todo el proceso para garantizar un lugar de trabajo más saludable.

Elija un evaluador cualificado: Aunque técnicamente cualquiera puede intentar realizar una REBA siguiendo el sistema de puntuación estandarizado y las instrucciones disponibles en línea, se recomienda encarecidamente recurrir a un profesional cualificado. Seleccionar un evaluador del método REBA formado y certificado es crucial para obtener una comprensión holística y recomendaciones. Poseerá los conocimientos necesarios para evaluar con precisión las posturas, asignar puntuaciones e interpretar el nivel de riesgo final. Puede encontrar profesionales con las cualificaciones pertinentes en empresas de ergonomía o salud laboral como el Board of Certification in Professional Ergonomics de EE.UU. y el Chartered Institute of Ergonomics and Human Factors del Reino Unido.

Identificar las tareas que deben evaluarse: Dé prioridad a las tareas con factores de alto riesgo de TME, como las que impliquen movimientos repetitivos, posturas forzadas o levantar objetos pesados. Hable con los empleados o los representantes de seguridad para conocer las posibles áreas problemáticas.

Recopilar información y recursos: Proporcione al evaluador la información básica pertinente sobre las tareas que se van a evaluar, incluidas las descripciones de los puestos de trabajo, los procedimientos de trabajo y cualquier evaluación de riesgos existente. Además, asegúrese de que el evaluador tiene acceso al material necesario, como listas de comprobación de observaciones u hojas de puntuación. También es útil que la empresa y los empleados se familiaricen con el sistema de puntuación REBA y las directrices para mejorar la eficacia de la evaluación.

Comprométase con los empleados: Comuníquese abiertamente y sea transparente con los empleados sobre el propósito y los beneficios de la evaluación. Anímeles a participar activamente aportando sus ideas y experiencias sobre las tareas evaluadas.


Preparación de los empleados

Infórmese: Familiarícese con el propósito y el proceso del método REBA. Comprender los beneficios de estas evaluaciones puede fomentar un entorno más positivo y colaborativo.

Prepárese para responder a las preguntas: El evaluador puede preguntarle sobre su experiencia con las tareas evaluadas, las molestias que ha encontrado y sus sugerencias para mejorar. Proporcionar información precisa y honesta es crucial para una valoración exhaustiva.

Vístase con comodidad: Lleve ropa holgada que le permita moverse sin restricciones durante la evaluación, para que el evaluador pueda observar con precisión su postura mientras realiza las tareas.

Mantener la mente abierta: Sea receptivo a los comentarios y sugerencias del evaluador. Pueden identificar áreas de mejora en sus prácticas de trabajo o en el entorno del lugar de trabajo para minimizar el riesgo ergonómico.

¿Qué ocurre durante una valoración rápida del cuerpo completo?

Un profesional cualificado observará a un empleado realizando una tarea específica, centrándose en su postura, actividad muscular, esfuerzo forzado, acoplamiento con objetos y otros factores de riesgo asociados a posibles TME durante el proceso REBA. A continuación, se asigna una puntuación a cada aspecto de la tarea observada basándose en criterios normalizados. A continuación, las puntuaciones se combinan para generar una puntuación REBA total, que corresponde a un nivel de riesgo y a las acciones sugeridas necesarias. La hoja de evaluación REBA del empleado puede consultarse aquí.

La observación de todo el proceso del organismo proporciona una comprensión exhaustiva para identificar posibles peligros. Este proceso permite una intervención temprana y medidas proactivas para mitigar el riesgo de TME e incidentes.


Interpretar los resultados de una REBA

Tras realizar la evaluación utilizando los criterios de puntuación predeterminados, los resultados del método REBA proporcionan información valiosa tanto para el empleado como para la empresa. La puntuación final, que oscila entre 1 y 15, se traduce directamente en un nivel de riesgo. Las puntuaciones más bajas (normalmente por debajo de 4) indican un riesgo mínimo de TME asociado a la tarea evaluada. Esto significa un entorno de trabajo más ergonómico y cómodo para el empleado.

Sin embargo, las puntuaciones en el rango superior (por encima de 4) sugieren la necesidad de intervenir. El sistema REBA no se limita a proporcionar una única cifra, sino que ofrece un desglose de los factores contribuyentes a través de las puntuaciones individuales de las posturas. Esta información detallada permite a los profesionales de la seguridad y a los ergónomos identificar áreas específicas de preocupación. Por ejemplo, una puntuación alta en la postura del tronco de un trabajador de la construcción puede indicar una flexión incómoda al levantar objetos pesados. Analizando estas puntuaciones específicas del cuerpo junto con el nivel de riesgo general, pueden formularse recomendaciones específicas. Éstas podrían incluir la aplicación de técnicas de elevación que hagan hincapié en la fuerza de las piernas, la utilización de asistencia mecánica para levantar objetos pesados o el suministro de rodilleras acolchadas para tareas que requieran arrodillarse con frecuencia. Al abordar estos problemas específicos, la empresa puede minimizar las molestias y optimizar el bienestar del empleado, fomentando en última instancia un entorno de trabajo más seguro y saludable para todos.

¿Cómo pueden utilizarse los resultados del método REBA para mejorar la salud y la forma física en el lugar de trabajo?

La aplicación del método REBA en el lugar de trabajo tiene muchas ventajas que van más allá de la prevención de los TME. La información obtenida a partir de la evaluación puede utilizarse eficazmente para promover la salud y el bienestar general en el lugar de trabajo. Las puntuaciones del método REBA y el desglose de los factores contribuyentes son una base valiosa para desarrollar iniciativas de bienestar en el lugar de trabajo. Al identificar posturas o movimientos específicos que contribuyen a niveles de riesgo elevados, las empresas pueden diseñar programas educativos y sesiones de formación adaptados para abordar esas áreas de preocupación. Piense en una puntuación alta en la postura del cuello o el tronco de un camionero. Esto podría indicar una posición incorrecta del reposacabezas, un alcance excesivo de objetos o unas técnicas de levantamiento incómodas. Los resultados del método REBA pueden conducir al desarrollo de contenidos adecuados para talleres sobre postura correcta y ergonomía que hagan hincapié en el ajuste eficaz del reposacabezas, el mantenimiento de una columna vertebral neutra y la colocación adecuada del equipo para minimizar el exceso de alcance. Además, los resultados de la REBA pueden orientar la necesidad de equipos ergonómicos como cojines de apoyo lumbar y reposabrazos ajustables para los asientos de los camiones, fomentando aún más las prácticas de conducción saludables y reduciendo las posibles molestias.

Además, el REBA puede fomentar el compromiso con el autocuidado y las prácticas preventivas, relevantes para la vida cotidiana más allá del lugar de trabajo. Al comprender las posturas y los movimientos específicos que contribuyen al riesgo, los empleados pueden estar capacitados para realizar ajustes conscientes en sus hábitos de trabajo a lo largo del día. Esto puede implicar hacer pequeñas pausas para estirarse y moverse, practicar técnicas de levantamiento adecuadas o ejercicios de bipedestación para mejorar la circulación, o hacer pequeños ajustes para apoyar las zonas más débiles al realizar las tareas. Al fomentar una cultura de concienciación y autorresponsabilidad, el método REBA puede contribuir a una mano de obra más sana y comprometida, lo que en última instancia conduce a un entorno de trabajo más seguro, productivo y positivo para todos.


Conclusión

El método REBA es una herramienta inestimable que las empresas pueden aplicar para mejorar sus prácticas de salud y seguridad. Desarrollado para evaluar de forma exhaustiva las posturas corporales y los posibles riesgos musculoesqueléticos, el método REBA permite a las empresas prevenir de forma proactiva los TME relacionados con el trabajo y promover una mejor plantilla. Al proporcionar un enfoque completo, el método REBA ofrece una valoración exhaustiva de los riesgos, intervenciones específicas y conocimientos prácticos a través de un proceso rentable. Aun reconociendo sus limitaciones, el método REBA constituye una herramienta vital cuando se utiliza de forma responsable y, en caso necesario, junto con otras evaluaciones pertinentes. Al comprender sus puntos fuertes y sus limitaciones, este enfoque proactivo no sólo minimiza el riesgo de lesiones en el lugar de trabajo, sino que también fomenta una cultura de concienciación sobre la salud, contribuyendo finalmente a aumentar la productividad y la satisfacción de los empleados. Mediante la aplicación estratégica de los resultados del método REBA, los lugares de trabajo pueden dar prioridad a la salud y la forma física de sus trabajadores, cultivando un entorno propicio para un bienestar sostenido.

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